
💖 La Milla Extra que Encontré al Final del Camino
I. La Odisea (El Dolor y la Búsqueda)
«Cuando empezamos este camino con Kala, mi corazón estaba lleno de miedo y, sinceramente, de mucho agotamiento. Tienes que ser tu propio investigador, tu propio abogado y, a veces, tu propia terapeuta. Visitamos varios centros. Y la mayoría eran funcionales, correctos, profesionales… pero se sentía como una transacción: una hora, un pago y adiós. No se sentía como un hogar.»
II. El Descubrimiento y la Sorpresa (El Poder de la Milla Extra)
«Y entonces, por fin, encontramos un lugar. Y nos sorprendió. No fue el edificio o la tecnología, fue la energía lo que nos detuvo.
Ahí descubrimos que la Milla Extra no es una hora extra de terapia. Es el valor humano que no se factura. Es el terapeuta que:**
Pregunta por ti, no solo por tu hija, porque saben que la madre también necesita ese soporte.
El gesto que no espera nada: El abrazo extra, el mensaje de texto fuera de horario con una idea que les recordó a Kala, o la paciencia infinita que me enseña a mí, la madre, a respirar y a celebrar los micro-avances.
La mirada que ve a mi hija, no solo como una paciente, sino como a su propia hija, con todo su potencial.»
III. El Anclaje y la Lección de Vida (Conexión con Milla Extra Gourmet)
«Ellos me enseñaron que la generosidad es la receta más importante de la vida. Ellos se esfuerzan por dar el 100% de su corazón, todos los días.
Y es por eso que yo creo en la Milla Extra Gourmet. Porque, al igual que ellos, mi objetivo no es solo darte una buena receta o un buen viaje, sino darte calidad, valor y ese toque de amor que hace que el resultado final sea inolvidable.
Ellos son la inspiración detrás de mi propósito: Dar la Milla Extra en cada detalle de mi vida.»
¡Tu Milla Extra es la de otros!
«Si alguien ha dado una ‘Milla Extra’ por ti o por tus hijos —ya sea un terapeuta, un maestro, o un cuidador— déjales un mensaje en los comentarios. ¡Celebremos juntos el amor y la dedicación que nos ayuda a avanzar en el día a día!»
«¡Nos vemos en la próxima milla extra! Con cariño, Wilma.




